martes, 9 de julio de 2024

Elecciones municipales en el siglo XIX. 1ª parte: 1801-1833.

 

Las elecciones municipales en el siglo XIX

 


Hasta la crisis política e institucional que supuso la ocupación francesa los primeros años del siglo XIX, las elecciones municipales se realizan con los mismos procedimientos que en el siglo anterior.

Tenían lugar el primero de enero cuando los alcaldes y regidores salientes se congregan por llamamiento del portero y toque de campana, para elegir a sus sucesores para ese año (en 1801 don Gregorio Costilla y Francisco García Vázquez, eran alcaldes, y don Gaspar Costilla, don José Marbán, Alonso Concejo y Tomás Alonso, regidores).

Asistían a las votaciones con voz pero sin voto el procurador general de la villa, representando a los vecinos, y el el alcalde mayor, representando al señor de la villa, en esos años el Duque del Infantado, en quien habían recaído el marquesado de Tábara, en ese año don Antonio Argenti de Leys, que era abogado de los Reales Consejos, esto es licenciado en Leyes, con acreditación para ejercer en los tribunales de justicia superiores. Antes de votar les previno y propuso: “que celebren dicho acto y elección conforme a la Ley Real y autos acordados, guardando huecos y parentescos y demás condiciones … y que elijan un procurador síndico general del común imparcial, que desempeñe su empleo usando del derecho e inmemorial que obtiene por ejecutoria a favor de esta villa”.

 Como alcalde hijodalgo es elegido don Alonso de León con el voto de don Gregorio Costilla, don José Marbán, Alonso Concejo y Tomás Alonso, obteniendo don Bernardo Costilla solo dos votos, el de su hijo, don Gaspar Costilla y el de Francisco García; y como alcalde general Blas Tejedor con los cuatro mismos votos, quedando Antonio Gutiérrez con el voto de los dos minoritarios.

Como regidores nobles eligen a don José Orduña y don Silvestre de León con todos los votos y por regidores generales a Julián Fernández y a Alejo Alonso con tres votos, dos votan a Andrés Rodríguez y Ambrosio Fernández, y uno a Felipe Robles y Lucas Durantes. Para procurador general salió Manuel Mateos con tres votos.

Protestan la elección el alcalde los electores que quedaron en minoría, Francisco García y don Gaspar Costilla, por ser Alejo Alonso hermano de Tomás Alonso, y Julián Fernández primo de Alonso Concejo.

Observamos los mismos partidos familiares que a mediados del siglo anterior, con don Bernardo Costilla, hijo de don Francisco, encabezando uno de ellos, pero sin la influencia de su padre.

 


Conocemos cómo era la elección de Diputado Personero del Común, que se llevaba a cabo estado presente el consistorio entrante, y el diputado saliente, Fernando Rodríguez, y se hacía por parte de 48 vecinos, 12 representantes de cada una de las cuatro parroquias de la villa, “tomados los votos en público y a presencia de todos salió electo con mayor pluridad de votos Jorge Alonso con 34, Matías de Prada con 7, Tomás Fernández 2, Juan Fernández Villar 2, Santos Lorenzo 1, Lorenzo Rodríguez 2. Era el oficio de ayuntamiento elegido de un modo más democrático y tenía como función defender los intereses del común.

Apolinario García, abastecedor de carnes, y Matías de Prada habían recurrido la elección alegando parentescos, pero los afectados dicen que el motivo por el que recurren es porque les habían denunciado por dar carnes mortecinas y malsanas. (A.R.Ch. V. Pleitos Civiles. Masas, olv. C. 1230-1).

En 1802 encontramos como alcaldes a don José Marbán y a Tirso Trabadillo.                                                 

En enero de 1803 salieron elegidos don José Orduña y Antonio Fernández como alcaldes, don Ambrosio Díaz Sánchez y don Gaspar Costilla, Domingo Fernández y Manuel Gutiérrez, como regidores de ambos estados.

En enero de 1804 se reúnen todos, menos don Gaspar, que había pasado al servicio de su majestad en la clase de cadete votan y eligen a Ambrosio Díaz Costilla y Antonio Gutiérrez, como alcaldes, a Pedro Rodríguez, Silvestre de León, Onésimo del Pozo y Antonio Rodríguez Palomino, para regidores, y a Francisco Mateos para procurador general. La elección de familiares seguía siendo la costumbre, pues el alcalde Ambrosio Díaz era hijo del regidor del mismo nombre.

En 1805 salen elegidos don Diego de León y Fernando Ledesma como alcaldes, don Francisco Costilla, Alonso Gutiérrez y Ambrosio Fernández como regidores.

En 1806 vuelve a ser alcalde de hijosdalgo don Gregorio Costilla y del estado general Onésimo del Pozo; regidores don Alonso de León, don Francisco Díaz, José Alonso y Juan Miranda.

En 1807 vuelve a la alcaldía don Bernardo Costilla, que no la detentaba desde 1794 y José del Teso, como regidores don Diego de León y don Gabriel Costilla; Manuel Torío y Ambrosio Fernández. Como vemos los cargos reservados a los hidalgos se reiteran entre las familias Costilla y de León.

En 1808 se reúnen para elegir a sus sucesores. Se hallan presentes, pero sin voto, don Francisco García Patón, administrador de las rentas del Duque del Infantado, actuando en su representación, en vez del Alcalde Mayor como había sido costumbre, y el procurador general en nombre del público, y se hace conforme a la inmemorial costumbre y a la real carta ejecutoria.

Salen elegidos don Ambrosio Díaz Costilla y Antonio Gutiérrez como alcaldes, don Gregorio Costilla, don Pedro Manuel Costilla, Antonio Torío y Miguel Fernández, como regidores, y como procurador Ambrosio Jiménez.

          José del Teso protesta la elección de Ambrosio Díaz Costilla, y García Patón también la protesta porque es deudor de las alcabalas y de las rentas reales desde el año que había desempeñado dicho oficio, el de 1804. Pero no se hizo caso de las protestas, y las elecciones fueron recurridas ante la Real Chancillería por el administrador del Duque del Infantado: “por haber elegido a deudores de S.M., a parientes y a hijos de familias … y que su modo de proceder era opuesto a las reales disposiciones, insistieron en su temeridad y por tanto hice las  correspondientes propuestas y que tuvieran presente abía muchas personas que pudieran obtener estos empleos sin padecer tacha alguna y por mayor razón, teniendo como tiene el pueblo de Villafáfila más de trescientos vecinos”. Casi todos emparentados: Antonio Gutiérrez, cuñado del regidor Manuel Torío, Antonio Torío, su sobrino, Pedro Manuel Costilla, hijo del alcalde don Bernardo Costilla, Gregorio Costilla, cuñado de Gabriel. El tribunal anula la elección hecha en don Ambrosio Díaz y nombra por alcalde de hijosdalgo a don Francisco de Calzada.

A.R.Ch. V. Pleitos Civiles. Quevedo f 4076-3


 ALCALDES DE VILLAFÁFILA 1801-1833


1801

D. Alonso de León y Blas Tejedor

1802

D. José Marbán y Tirso Trabadillo

1803

D. José Orduña y Antonio Fernández

1804

D. Ambrosio Díaz Costilla y Antonio Gutiérrez

1805

D. Diego de León y Fernando Ledesma

1806

d. Gregorio Costilla y Onésimo del Pozo

1807

don Bernardo Costilla y José del Teso

1808

D. Francisco Calzada y Antonio Gutiérrez

1810

D. Bernardo Costilla y José del Teso

1811

D. José Orduña y Blas Tejedor

1812

D. Francisco Calzada y Agustín Atienza

1813

Felipe de Vitacarros

1814

D. Francisco Calzada y Antonio Gutiérrez

1814

D. Marcelino de León, hasta octubre

1815

 

D. Juan de León y Francisco Gutiérrez

1816

 

D. Miguel Ruiz y Fernando Ledesma (Silvestre Zamorano)

1817

D. Gabriel Costilla y Miguel Salagre

1817

Juan de León y Juan Montero

1818

Teódulo Orduña y José del Teso

1819

D. Silvestre de León y Fernando Ledesma

1820

Alonso Concejo

1821

Cipriano Orduña

1822

Fernando Rodríguez

1823

D. Juan de León

 

 

1824

D. Gabriel Costilla y Miguel Salagre

1825

Alonso Gutiérrez y Ambrosio Ximénez

1826

D. Juan de León y José Vicente

1827

D. Silvestre de León y Antº Rodríguez

1828

Martin de Calzada

1829

D. Gabriel Costilla

1830

D. Francisco Calzada y Tomás Alonso

1831

Bernardo Alonso y Alfonso Escaja

1832

Manuel Alonso Ruiz y Esteban Zamorano

1833

Gabriel Costilla y Manuel Montero

No dispongo de las relaciones completas de los alcaldes y regidores de los años de la Guerra de la Independencia, pero por los datos parciales se deduce que seguían siendo las mismas familias las que ocuparon los cargos en esos años. En 1808 se formó en Villafáfila una Junta de Armamento o de Defensa para organizar la posible resistencia al enemigo y el alistamiento de los mozos para hacerle frente. No sabemos quiénes la componían, pero es de suponer que formarían parte de la misma los alcaldes y regidores del año, los párrocos y alguno de los vecinos principales, ya en junio tenemos noticias de su existencia[1]. Por su orden se había formado un cuerpo de guardia a finales del año: “con un cuerpo de guardias avanzadas, formado de orden de la Junta de Armamento de Villafáfila”[2].

          Durante la ocupación francesa esa Junta de Armamento desapareció, siendo sustituida por una Junta de Subsistencias o de Suministros, formada por personas de cierta solvencia en la villa, por párrocos y los vocales de cada una de las parroquias como representantes del común y pueblo. Los alcaldes de esos tiempos limitaban su actividad a conseguir suministros para las tropas y estaban bajo las órdenes de la Junta de Suministros (A.R.Ch. V. Pleitos Civiles. Fernando Alonso olv. C.653-1):

 


entonces había Junta para la buena distribución de suministros; ... que uno de los que la componían era el Doctor Atienza, y los demás, don Manuel Rodríguez Charro, Don Bernardo Mateos y don Gerónimo de León, los dos primeros abogados y los últimos presbíteros de aquella vecindad... que oficiaban a las xusticias de Villafáfila y otras del cantón para que remitiesen raciones...y que los alcaldes eran meros mandatarios de la Junta y los franceses”.

 En octubre de 1814 llegaron instrucciones a la villa para el cumplimiento de la Real Orden que mandaba que cesaran en los oficios de justicia y regimiento elegidos por los pueblos o impuestos por los franceses, y se restablecieran en los mismos los que los estuvieran ejerciendo en el año 1808. Así don Marcelino de León, que ejercía como alcalde constitucional desde principios de año, manda compadecer a don Francisco de Calzada y Antonio Gutiérrez, que recibieron las varas para ejercer la justicia en nombre de Fernando VII hasta las nuevas elecciones en enero de 1815 (A.R.Ch.V. Pleitos Civiles. Zarandona y Wals olv. C. 3238-2).

“ a 2 de octubre don Marcelino de León, alcalde y justicia hordinaria en cumplimiento de la Real Orden de S.M que Dios guíe para que sigan en la administración de justicia las que ejercían en el año de 8 hizo comparecer a don Francisco Calzada y Antonio Gutiérrez , alcaldes que lo heran en el citado año de ocho y en su bara de justicia les tomó juramento por Dios nuestro señor, y una señal de la Cruz en forma de derecho, bajo de cuyo rigor prometieron exercer bien y fielmente el cargo que se toman de Jueces y en la Administración de justicia y cumplir exactamente las órdenes de su Real Magestad don Fernando Séptimo, según y como lo observaban en el año  en el año de ocho”.

 

El 1 de enero de 1815 los alcaldes don Francisco Calzada y Antonio Gutiérrez; los regidores don José Orduña, don Marcelino de León, José Vicente y Salvador Palomino, eligieron a sus sucesores prácticamente por unanimidad. Las calamidades de la cercana guerra parece que aplazaron las banderías en la elección, pero por poco tiempo.

 


Los elegidos ejercieron durante su año y en primero de enero de 1816, don Juan de León, Francisco Gutiérrez, don Teódulo Orduña, don Vicente Costilla (tomó posesión el mismo día de las elecciones, antes había rehusado por ser menor de edad, y esta elección fue protestada por el procurador y por don Teódulo), Antonio Rodríguez y Juan Montero, alcaldes y regidores que habían ejercido durante el 1815, se dispusieron a hacer la elección en presencia de don Francisco García Patón que seguía desempeñando el cargo de administrador del duque, y del procurador general Miguel Salagre:

Los alcaldes y regidores sentados en sus asientos, levantándose de ellos estos dos últimos, hicieron sus respectivas recomendaciones en voz sumisa y atenta a los mismos electores para que procedan a la elección de sus sucesores conforme a lo dispuesto en las leyes del reino y autos acordados, bajo de cuyo respeto y teniendo en consideración la inopia del estado noble, posibilidad y circunstancias del número de los del estado general, se procedió al acto por el orden acostumbrado de inmemorial tiempo a esta parte”.

Salieron empatados en tres votos don Miguel Ruiz y don Silvestre de León, pero siendo de más edad el primero, quedó electo. Para alcalde general salió Fernando Ledesma contra Alejo Alonso, con los mismos votos y la misma circunstancia que el de hijosdalgo. Para regidores eligieron a don Gaspar Costilla y a don Domingo Orduña con todos los votos, lo mismo a Juan Gallego para regidor del estado general y a Bernardo del Pozo, que obtuvo tres votos, pero era de más edad, lo mismo que Manuel Soto, y procurador Alonso Concejo.

El 5 de enero don Miguel Ruiz Moro, que había salido elegido alcalde con empate de votos, pero siendo mayor que el otro candidato, se presentó ante su antecesor para tomar posesión del oficio de alcalde: según costumbre inmemorial y real Carta Ejecutoria que tiene esta villa, recibió juramento en bara de xusticia prometiendo su cumplimiento y desempeño de las funciones del cargo de juez, conforme a reales órdenes y Leyes del Reino y fueros municipales, en lo que se afirmó y ratificó y ser mayor de hedad de cinquenta años en cuya virtud tomó esta posesión.

El alcalde general también recibió la posesión de su antecesor, “el competente juramento en su bara de xª prometiendo en su consecuencia llevar los deberes de la obligación de tal juez hordinario en lo que sea posible a su juicio, talento y leal saber, tomando para mejor acierto en los casos necesarios los más acertados dictámenes de sujetos letrados”.

Luego el nuevo alcalde de hijosdalgo y el alcalde general dieron respectivamente la posesión a los regidores de su correspondiente estado, que “prometieron cumplir celosa y activamente con la obligación de tales regidores según los estatutos y fueros municipales y Reales órdenes y leyes del Reino”.

Al procurador le dio posesión el alcalde del estado general, y “recibió el competente juramento, haciéndole cargo de las estrechas obligaciones que en sí encierra el oficio de tal Procurador, y en esta virtud lo practicó debidamente y prometió el desempeño de ellas en quanto le sea posible a su talento y leal saber, protegido y auxiliado de la justicia , así para el gobierno económico del común, como en lo que ocurra judicial y contencioso, ya pendiente o ya digno de promoberse

Don Teódulo Orduña recurrió la elección en base a los parentescos entre electores y elegidos, pues los alcaldes de los tres años retropróximos habían sido respectivamente Fernando Ledesma, Francisco Gutiérrez y Antonio Gutiérrez, hermanos y cuñado. Los autos se produjeron ante Diego Escaja, alcalde de Otero por ser la jurisdicción más cercana, y ante el escribano de Villarrín, Máximo Mazo.

Se les pregunta a los testigos por los parentescos entre los tres alcaldes sucesivos, y con don Juan de León, don Vicente Costilla, los escribanos Diego Gutiérrez y Felipe de Vitacarros y el procurador Alonso Concejo.

Los electores contrarios aducen que don José Orduña, Antonio Rodríguez, Miguel Salagre y Alejo Alonso, y Juan Montero son muy amigos entre sí. Además dicen que son muy pocos los que pueden ser elegidos debido a que: “la parte mayor deste vecindario se compone de braceros y jornaleros, que muchos de los demás que no lo son, no tienen la bastante experiencia, y responsabilidad para ejercer el empleo de alcaldes, que Silvestre Zamorano, Juan Miranda y don Francisco Calzada no saben leer ni escribir, que Francisco García Vázquez tiene más de setenta años y se halla bastante achacoso, que Apolinar García es tejedor, otros vecinos son deudores al pósito, y otros parientes y sin güeco, y ai muy pocos que puedan ser alcaldes sin que tenga tacha por lo dicho y por parentesco con los electores”.

Parece que se van formando bandos o partidos aunque todavía más basados en amistad que en ideas políticas, pues, en su argumentación ante el tribunal superior, dejan manifiesta su lealtad al soberano, rechazando las situaciones de libertad provocadas durante la breve vigencia de la Constitución: “En esta población, por el enlace familiar que media y la imposibilidad notoria de otros, y alguna parte por sus oficios mecánicos y de servidumbre, no puede recaer, a lo menos la vara [las alcaldías], en subjeto que dexe de tener óbice o tacha legal; y que en la presente época, como que se ha salido de la que dominó el enemigo, se hace indispensable que semejante cargo se ponga en subjetos de facultad y de nervio; lo primero para sufrir las decadencias del pueblo y en sus diarios apuros y obligaciones producidas de aquel tan terrible atraso en que dejó a todos la guerra, y lo segundo para sostener con onor y tesón las debilidades que aún padece el común de las gentes por los resabios de la confusión adquirida en aquella tan lamentable situación en que vimos y palpamos con artos sentimientos entre buenos patriotas amantes de la Ley y de nuestro soberano”.

Fue declarada nula la elección de Fernando Ledesma y hubo de repetirse la elección de alcalde del estado general y salió elegido nuevamente Silvestre Zamorano.

REGIDORES 1801-1833

1801

D. José Orduña, don Silvestre de León, Julián Fernández y Alejo Alonso

1802

1803

D. Ambrosio Díaz Sánchez, don Gaspar Costilla, Domingo Fernández y Manuel Gutiérrez

1804

D. Pedro Rodríguez, don Silvestre de León, Onésimo del Pozo y Antonio Rodríguez Palomino

1805

D. Francisco Calzada, Alonso Gutiérrez y Ambrosio Fernández

1806

don Francisco Díaz y don Alonso de León; José Alonso y Juan Miranda

1807

D. Diego de León y don Gabriel Costilla; Manuel Torío y Ambrosio Fernández

1808

Pedro Manuel Costilla y Gregorio Costilla, Antonio Torío y Manuel Fernández

1810

1811

D. Gaspar Costilla, Alejo Alonso t Fernando Rodríguez

1812

1813

1814

D. José Orduña y Marcelino de León, José Vicente y Salvador Palomino

1814

Fernando García, Silvestre Zamorano, Onésimo del Pozo, Juan del Teso

1815

D. Teódulo Orduña y Vicente Costilla, Antonio Rodríguez y Juan Montero

1816

D. Gaspar Costilla y D. Domingo Orduña; Juan Gallego y Bernardo del Pozo

1817

Cipriano Orduña, Santiago Ruiz, Francisco Lorenzo y Manuel Valverde

1817

D. Marcelino de León, José Mateos y Tomás de Robles

1818

1819

Francisco Calzada, Gaspar Costilla, Alonso Osorio y Manuel Soto

1820

Marcelino de León, José Asencio, Bernardo Alonso

1821

Marcelino de León, Bernardo Alonso

1822

1823

1824

1825

1826

1827

Vicente Costilla, Teódulo Orduña, Bernardo Tejedor, Santiago Salvador

1828

1829

1830

1831

Leoncio Ruiz, José Miranda, Isidro Rodríguez, Gumersindo Marcos

1832

Romualdo Gómez. Isaac García, José Robles, Agustín Valverde

1833

En 1 de enero de 1817 se hicieron las elecciones por el sistema tradicional, con presencia del procurador Alonso Concejo y de García Patón que advirtieron que se guardasen huecos y parentescos. Salieron por mayoría de votos, como alcaldes don Gabriel Costilla y Miguel Salagre, y quedaron con menos votos don Silvestre de León y Alonso Gutiérrez; como regidores don Cipriano Orduña, don Santiago Ruiz,  Francisco Lorenzo y  Manuel Valverde, y por procurador general  Francisco Alonso.

El día 8 tomaron posesión y el 15 se presentó en el ayuntamiento Marcelino de León, hermano de Silvestre, que quedó en minoría, y dijo que habían nombrado sujetos ineptos para servir tales empleos, por los parentescos que tenían, por ser deudores públicos, por no tener hueco, y otra infinidad de tachas, pidiendo su nulidad y apelando a la justicia más próxima.

Se requirió al alcalde de Otero, que era la villa más próxima, el cual pasó a Villafáfila, donde tomó las declaraciones y le presentaron las actas y testigos. Los presentados por parte de Marcelino de León decían que don Gabriel era primo del elector don Gaspar Costilla y estaba en descubierto en los padrones y pendiente de dar las cuentas de su padre difunto, cuando había sido alcalde. Los testigos contrarios alegaban que “Marcelino de León, era cuñado de don Francisco Calzada, y con Miguel Ruiz, Alonso Gutièrrez y sus hermanos, Fernando Ledesma, Silvestre Zamorano y sus hijos, componen la más poderosa parte del pueblo y hay una estrecha alianza de amistad y parentesco por manera que, siendo muy dilatadas sus familias, se persuade con toda certeza tratan de perpetuar la bara entre ellos

Que luego de publicarse las elecciones, Fernando Ledesma, Alonso Gutiérrez, de acuerdo y conformidad con don Marcelino de León y don Miguel Ruiz y Silvestre Zamorano, hicieron viaje a esta ciudad para lograr el secuestro, suspendiendo entre tanto la posesión a los electos, para que esta se hiciese en el mismo Ledesma especialmente, y como se les desengañó, se mudaron de intención y hasta que volvieron no posesionaron”.

Parece intuirse la formación de un partido de intereses políticos compartidos, pues a algunos de los participantes veremos más adelante como voluntarios realistas, germen del carlismo-tradicionalismo.

(A.R.Ch. V. P.C. Varela f. C 4158-4).

           La elección hubo de repetirse y salieron elegidos por alcaldes, don Juan de León y Juan Montero; regidores don Marcelino de León, José Mateos y Tomás de Robles, procurador José Esteban, y diputados del común Agustín Chimeno y Joaquín Prieto, que se mantuvieron el resto del año, y mantuvieron un pleito con el Duque del Infantado sobre el pago de los impuestos señoriales desde los años de la ocupación francesa. (Lapuerta. Olv. C. 2006-3)

De esos años del Sexenio Absolutista, en los que volvieron a implantarse las normas tradicionales de elección, no dispongo de las series completas de alcaldes y regidores. En 1818 don Teódulo Orduña y José del Teso, son alcaldes; en 1819 don Silvestre de León, y en 1820 don Gabriel Costilla, alcalde por los hijosdalgos.

Durante el Trienio Liberal se restablecen los decretos que se habían promulgado en Cádiz en 1813, y por un decreto de 9 de marzo de 1820 se manda se hagan las elecciones municipales con arreglo a lo prevenido en la Constitución de 1812. Se elige un solo alcalde constitucional, y desde abril figura Alonso Concejo. La existencia de bandos, más o menos políticos y familiares, se confirma por la agresión que sufre este alcalde por parte de los hijos de Silvestre Zamorano. Archivo de la Real Chancillería de Valladolid: Pleitos Criminales C. 1790-1.


Autos judiciales del alcalde Alonso Concejo en 1820


La elección se hacía a primeros de enero, “con motivo de las ocupaciones del tribunal en la elección de indibiduos de Aytº de horden del Sr Gefe Político de la Probincia a consequencia de los recursos hechos en el día cinco, seys y siete del corriente”. En enero de 1821 es elegido alcalde constitucional don Cipriano Orduña, don Marcelino de León, regidor decano, Bernardo Alonso, regidor moderno. En 1822 alcalde constitucional es Fernando Rodríguez, y en 1823 alcalde constitucional don Juan de León, hasta febrero, cuando es destituido con la restauración del absolutismo y vuelto a nombrar don Gabriel Costilla, que ejercía en 1820. Parece que en los años del Trienio, que fueron cuatro elecciones, se alternaron como alcaldes únicos, vecinos del estado general e hidalgos.

Con la abolición de la Constitución de 1812 y la vuelta al régimen absolutista, se vuelve al sistema tradicional de elegir dos alcaldes y en 1824 son elegidos don Gabriel Costilla y Miguel Salagre, y para regidores a Cipriano Orduña y Antonio Fernández.


Cuentas del ayuntamiento en el año 1821

Las relaciones de alcaldes de 1824-1833 que he recogido son incompletas:

1825 Alonso Gutiérrez y Ambrosio Jiménez

1826 Don Juan de León y José Vicente

1827 Don Silvestre de León y Antonio Rodríguez Palomino. Vicente Costilla y Teódulo Orduña (voluntario realista en el 24, esto es, de ideas absolutistas), Bernardo Tejedor y Santiago Salvador, regidores, y Juan Rodríguez, procurador.

1829 Don Gabriel Costilla

1828 Don Martín Calzada y Francisco Gutiérrez

1830 Don Francisco de Calzada y Tomás Alonso Ruiz, y regidor José Valverde

1831 Alcaldes Alfonso Escaja y Bernardo Alonso, (voluntario realista en el 24) y regidores Leoncio Ruiz, José Miranda, Isidro Rodríguez, Gumersindo Marcos

1832 Manuel Alonso Ruiz y Esteban Zamorano, alcaldes, y Romualdo Gómez, Isaac García, Agustín Valverde y José Robles, regidores. Procurador José García Villar, Diputados Antonio Fernández y Martín Osorio

1833 Don Gabriel Costilla y Manuel Montero.






[1] Gras y de Esteva R. 1909. La Guerra de la Independencia en Zamora: 57

[2] Testimonio de Segundo Trabadillo en la presentación de méritos del año 1815